En 2025, el link building sigue siendo una de las piezas clave para posicionar en Google.
Pero también es una de las más delicadas: el buscador afina cada vez más sus algoritmos para detectar enlaces manipulados, redes artificiales o estrategias agresivas. Si no lo haces bien, puedes perder visibilidad… o caer en penalizaciones difíciles de remontar.
Aquí te contamos, con ejemplos claros (y algún que otro toque irónico), los errores de link building más comunes que deberías evitar si quieres que tus enlaces sumen y no resten.
1. No te fíes del todo de las métricas engañosas
No todo lo que brilla es DA 50. Un sitio puede tener un DA alto y estar más muerto que un foro de Terra.
Muchas veces, al elegir dónde colocar un enlace, nos dejamos llevar por métricas como el Domain Authority (DA), el Domain Rating (DR) o el Trust Flow (TF).
Estas cifras pueden servir como orientación general, pero no lo dicen todo. Un sitio puede tener un DA de 40… y no tener tráfico real, estar penalizado o lleno de spam.
Lo más importante no es el número, sino la salud real del sitio: contenido actualizado, tráfico orgánico estable y buen posicionamiento.
2. Comprar enlaces sin mirar la temática del sitio
Uno de los errores más usuales es comprar backlinks en sitios que no tienen nada que ver con tu sector. Google busca coherencia semántica.
Si tienes una tienda de tortugas exóticas y colocas enlaces en un sitio sobre criptomonedas, Google no va a entender qué pintas ahí… y tú tampoco.
Siempre es mejor apostar por sitios que hablen de temas relacionados con el tuyo.
Google lo entiende, lo valora más… y tú consigues un enlace con sentido.
3. Ignorar el tráfico real del sitio que enlaza
Un sitio puede tener DA 40, DR 60, y Trust Flow 25… pero si no entra ni su dueño, no sirve.
Nos hemos encontrado con webs que parecen sólidas en herramientas SEO, pero al analizar su tráfico orgánico, descubrimos que reciben 0 visitas desde Google. Esto puede deberse a penalizaciones, contenido desactualizado o prácticas black hat.
👉 Antes de comprar un enlace, revisa su tráfico orgánico mensual (con Semrush, Ahrefs o SimilarWeb), qué tipo de contenido posiciona, y si tiene vida real.
Porque si nadie entra, tampoco va a llegar tráfico a tu web.
4. Priorizar cantidad sobre calidad
Esto no es Pokémon: no tienes que atraparlos todos.
Tener 30 enlaces mediocres no es mejor que 3 enlaces bien puestos en sitios relevantes y de confianza. Google ya no se guía por volumen, sino por contexto.
Prefiere un único backlink en un artículo bien escrito y bien indexado, que un puñado de enlaces forzados y sin valor real.
Menos, pero mejor.
Y recuerda: mantener un ratio del 10 % de anchor texts optimizados sigue siendo un buen límite. Con un servicio como Accesslink, puedes variar tus anchor texts sin complicarte (ni romper el presupuesto).
5. Meter enlaces en contenido sin alma
Un backlink escondido en un texto automático, mal escrito o lleno de errores… es como servir jamón de bellota en un plato de plástico. Una pena.
Google no es tonto: si el contenido que rodea tu enlace no aporta valor, no lo va a tomar en serio.
En cambio, un artículo bien escrito, con palabras clave relevantes y redactado con un mínimo de cariño puede multiplicar el efecto positivo de ese enlace.
Y si no tienes tiempo para hacerlo tú, siempre puedes apoyarte en una agencia de link building como 1ereplace.com. 😉
6. Conseguir enlaces desde sitios penalizados
Un dominio puede parecer atractivo, pero si ha sido penalizado por Google o contiene enlaces tóxicos, puede arrastrarte con él.
¿Cómo saberlo?
- ¿El tráfico cayó de golpe en los últimos meses?
- ¿Tiene muchos enlaces salientes irrelevantes?
- ¿Hay señales de contenido duplicado o automatizado?
⚠️ Si huele a granja de enlaces… probablemente lo sea.
7. No controlar la link velocity
La link velocity es la velocidad a la que tu sitio consigue backlinks.
Si lanzas una web nueva y de repente tiene 200 enlaces en una semana… eso no es natural. Google puede interpretarlo como manipulación.
Sé progresivo: construye tu perfil de enlaces poco a poco, con un ritmo constante y variado. Google sospecha si vas demasiado rápido… igual que Recursos Humanos cuando llegas motivado un lunes.
8. No revisar los enlaces con el tiempo
Ese backlink perfecto que compraste hace tres meses… puede que ya no exista. Los enlaces no son eternos.
Un enlace puede ser eliminado, cambiar a nofollow, desaparecer si se borra el contenido o, directamente, acabar en una página que ahora vende criptomonedas turcas.
Haz un seguimiento mensual de tus backlinks importantes para asegurarte de que siguen activos, dofollow y realmente útiles.
9. Enlazar a páginas mal optimizadas
¿De qué sirve conseguir buenos enlaces si apuntan a páginas vacías, lentas o sin contenido claro?
Tu estrategia de link building debe estar conectada con una buena estructura on-site.
Optimiza bien las páginas de destino: contenido útil, estructura limpia, buena experiencia de usuario.
Un buen enlace necesita una buena página para brillar.
10. Apostar solo por enlaces de pago
Google no penaliza por pagar. Penaliza por abusar. Y si todo tu perfil depende de ellos, Google lo va a notar, así que no debe ser tu única estrategia.
Genera también backlinks naturales:
- Crear contenido útil que atraiga enlaces de forma natural
- Buscar colaboraciones o menciones en medios
- Participar en comunidades y foros con enlaces relevantes
No pongas todos los huevos en la cesta. Diversificar es clave.
11. No diversificar las fuentes de enlaces
¿Todos tus enlaces vienen de blogs? ¿O solo de notas de prensa? ¿O de comentarios?
Mala idea. Google valora un perfil de enlaces natural, con variedad de fuentes, formatos y contextos. Diversifica: blogs, medios digitales, foros, menciones, redes sociales… Cuanto más diverso y coherente, mejor.
Piénsalo como una dieta: no puedes comer solo pan, por más rico que esté.
12. Esperar resultados inmediatos
Spoiler: el SEO no funciona como TikTok. El link building requiere tiempo, estrategia y paciencia.
Aunque hagas todo bien, los resultados no llegan en 24 horas. Google necesita su tiempo para rastrear, interpretar y ajustar.
El link building sigue siendo un juego de estrategia. No gana quien más enlaces tiene, sino quien mejor los elige. Revísalos. Límpialos. Diversifícalos. No compres por comprar. No enlaces por enlazar.
Empieza por identificar los errores que ya están en tu perfil, y corrige con calma. Luego, planifica con sentido: tráfico real, contenido útil y sitios con buena salud SEO.
No hace falta hacer todo en una semana. Pero sí empezar con cabeza.
Hazlo bien, y los resultados llegarán. Y lo mejor de todo: se quedan. Como todo lo bueno. 😌
¿Has vivido alguna metedura de pata con el link building? ¿Te han penalizado sin saber por qué? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios —¡te leemos y respondemos encantados!
En Accesslink te ayudamos a evitarlos y a construir una estrategia de enlaces sólida, efectiva y sin sustos. Contáctanos aquí y hablamos.