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Hombre pensando en su estrategia de link building

15 tipos de backlinks que sí suman (y cómo usarlos bien)

Una estrategia de link building puede marcar la diferencia en tu posicionamiento SEO. Pero no todos los enlaces son iguales: hay distintos tipos, y cada uno tiene sus ventajas, sus riesgos… y su lugar en tu estrategia.

Aquí tienes un repaso claro, útil (y con un toque de humor) para que el SEO no se te haga cuesta arriba.

¿Cómo saber qué tipos de backlinks te convienen?

Algunos ayudan, otros distraen, y unos cuantos directamente sobran. Te contamos cómo identificar los que realmente aportan valor a tu perfil de enlaces (y cuáles es mejor evitar).

1. Backlinks dofollow

Son los enlaces que transmiten autoridad SEO. Google los sigue, los valora… y les da peso en los rankings.

Cuando otro sitio te enlaza con un backlink dofollow, te está pasando parte de su autoridad, lo que se conoce como link juice o, dicho con humor, jugo SEO.

Este tipo de enlaces son los más buscados en cualquier estrategia de link building, y por eso en plataformas como Accesslink.es o Première Place puedes encontrar sitios de calidad que los ofrecen en contextos editoriales reales.

Consejo: prioriza siempre enlaces dofollow en sitios bien posicionados, con tráfico real y temática relacionada con la tuya.

2. Backlinks nofollow

Son enlaces que incluyen el atributo rel=»nofollow», lo que indica a Google que no debe seguir ese enlace ni pasar autoridad.

 ¿Entonces para qué sirven? Para diversificar tu perfil de enlaces, generar tráfico y parecer más natural. No todo tiene que ser dofollow en la vida (ni en el SEO).

3. Backlinks naturales

Son los que otros sitios crean hacia el tuyo de forma espontánea, sin pedirlos ni comprarlos. Google los considera los más valiosos… pero también son los más difíciles de conseguir.

¿El secreto? Publicar contenido que realmente aporte valor. No es magia, pero sí estrategia.

4. Backlinks de pago

Se consiguen pagando al propietario de una web para que publique un enlace hacia la tuya. Muy común en el SEO actual.

No están prohibidos, pero deben hacerse bien: si el sitio es de calidad y el enlace está bien integrado, puede ayudarte mucho. Plataformas como Accesslink.es o 1erePlace permiten encontrar sitios relevantes por temática, autoridad y tráfico.

Eso sí, evita las granjas de enlaces. Que sea pagado no significa que tenga que parecerlo. 😉

5. Backlinks editoriales

Aparecen integrados de forma natural en un artículo como si fueran una recomendación real. Suelen tener buen CTR y posicionan muy bien.

Son los típicos enlaces que encuentras dentro de un post bien redactado, donde el enlace encaja perfectamente con el contexto. Si no se notan, es que están bien hechos.

6. Backlinks en comentarios de blogs

Similar al anterior, pero en secciones de comentarios. Suelen ser nofollow, pero si el sitio es bueno y el comentario aporta algo, puede compensar.

Evita comentarios genéricos tipo “Buen post, gracias” con tu enlace. Google ya los conoce.

7. Backlinks desde foros

Puedes incluir enlaces hacia tu web en respuestas útiles dentro de foros temáticos.

Existe una técnica llamada ninja linking, que consiste en insertar enlaces de forma sutil en foros, sin que parezca publicidad ni active la moderación. En teoría, funciona. En la práctica, si lo haces mal, te lo borran… o peor: acabas en la lista negra del foro (y de Google, si abusas).

✅ ¿Funciona? Puede aportar tráfico y naturalidad a tu perfil de enlaces si lo haces con cabeza.
❌ ¿Riesgos? Todos los del spam si lo haces en masa, sin contexto o con cuentas nuevas.

Consejo: evita el spam. Aporta valor real, responde con argumentos y enlaza solo cuando el contenido lo merece. Si suena a autopromo descarada, mejor ahórratelo.

8. Backlinks desde sitios .edu o .gov

Proceden de páginas educativas o gubernamentales. Son muy potentes por la autoridad del dominio.

No son fáciles de conseguir, pero si colaboras con instituciones, participas en eventos o aportas recursos útiles, puedes ganarte un hueco.

9. Backlinks recíprocos

Son los típicos “yo te enlazo, tú me enlazas”. Funcionan entre sitios que tienen cierta relación, como colaboraciones o intercambios puntuales… pero ojo con abusar.

Google no es fan de los trueques de enlaces sistemáticos. Si detecta que hay un patrón o que el intercambio no tiene sentido temático, puede ignorarlos o, peor aún, penalizarte.

Consejo: si vas a hacer un intercambio, que sea natural, justificado y entre sitios con cierta conexión. Nada de cadenas de enlaces entre webs que no se conocen.

10. Backlinks patrocinados

Sí, comprar enlaces sigue funcionando. Pero Google lo sabe. Por eso existe el atributo rel=»sponsored«, que debería usarse siempre cuando hay dinero (o favores) de por medio.

Si el enlace patrocinado no se marca correctamente, te estás jugando una penalización. Y si se marca, no transmite autoridad directa (aunque puede darte visibilidad o tráfico).

Consejo: usa los enlaces patrocinados con cabeza, en medios relevantes, y combínalos con otros tipos de backlinks más naturales. En Accesslink, lo tenemos claro: diversificar o morir.

11. Backlinks vía redirecciones (301 o 302)

Esta técnica es más avanzada, pero se usa: consiste en conseguir enlaces desde URLs que luego redirigen (301 o 302) hacia tu página.

Las redirecciones 301 pueden transmitir parte de la autoridad, mientras que las 302 (temporales) normalmente no. Pero ojo: Google también analiza la intención detrás de esa redirección, y si huele a manipulación, puede ignorarla.

Consejo: útil si gestionas migraciones, dominios expirados o enlaces rotos… pero no es magia. No hagas redirecciones en masa esperando subir como la espuma.

12. Backlinks desde PBN (Private Blog Network)

Son redes de blogs creadas para enlazar otros sitios y mejorar su SEO.

Funcionan… pero hay que saber hacerlo. Si Google detecta que forma parte de una red artificial, puede penalizar.

13. Backlinks desde widgets o infografías

Son enlaces que se insertan en herramientas, widgets o infografías que otros sitios comparten o incrustan.

Pueden multiplicarse rápido si el recurso es útil, pero hay que usarlos con equilibrio: Google ya no se traga cualquier enlace metido con calzador. Si el link parece automático o sin contexto, es probable que lo ignore… o que incluso lo vea con malos ojos.

Consejo: crea contenido visual o funcional que realmente aporte valor. Si la infografía es buena, el enlace llegará solo. Si es solo una excusa para colar un backlink… se nota.

14. Backlinks desde redes sociales

Aunque suelen ser nofollow, pueden generar visitas, ayudar a difundir tu contenido y reforzar tu marca.

Compartir tus artículos en redes es una buena forma de atraer enlaces de forma indirecta… y de mantener tu SEO… y tu vida social.

15. Backlinks desde directorios

Son enlaces incluidos en listados de empresas o recursos. Funcionan si el directorio es relevante y está bien mantenido.

Si parece un cementerio digital lleno de enlaces rotos, sal corriendo. Si es de calidad, adelante.

¿Y entonces… qué mezcla funciona?

No hay receta mágica, pero sí hay sentido común. Lo ideal es combinar enlaces de distintos tipos: algunos que empujen, otros que den contexto y alguno que Google ni vea venir.
Lo importante es que tu perfil sea variado, natural y pensado con cabeza. Como una buena paella: no gana el que mete más cosas, sino el que las combina bien. 😏


¿Quieres empezar con backlinks seguros y de calidad?

En Accesslink te lo ponemos fácil: sitios filtrados por temática, tráfico real y métricas claras. Nada de enlaces fantasmas, ni forzados. Solo backlinks que suman (y sin dramas con Google). Pásate por nuestra plataforma de link building y empieza con buen pie.

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